sábado, 20 de enero de 2018

459. CENTROS DE SALUD



Antes de que me anime a actualizar la Historia de las Tipologías Arquitectónicas del Pevsner tengo que descargar en Cascotes unas cuantas carpetas de fotos sobre la expresión que mis compañeros arquitectos han dado a algunas de las modernas funciones sociales. Podría empezar por los aeropuertos o las estaciones de autobuses, lugares muy frecuentados en estos días en que se acaban las vacaciones, pero por aquello de que también anda la gente ahora con catarros postnavideños, se me ha ocurrido abrir la carpeta titulada Centros de Salud y el primero que he encontrado es el de Cabra, ciudad de Córdoba cuyo nombre ha debido de ser el motivo de inspiración del arquitecto, al menos al diseñar el acceso. Como una cabra.


Desde la entrada se ve que el arquitecto ha dispuesto los asientos de la sala de espera para que no miren quien entra y sale del centro o para que les dé el solecito en la espalda, que siempre va muy bien cuando estás haciendo tiempo para entrar en la consulta.


Miren. Este otro Centro de Salud está en Almería, donde el concepto de ventana es muy diferente. Los secesionistas piensan que  Andalucía es un ente único, un mundo muy homogéneo, pero ya ven que no.


Y si no me creen con ese par de pruebas vean este otro Centro de Salud en Azahara, Sevilla. Parece una ikastola de las que hacían los rossianos del norte, pero va a ser que no. Centro de Salud, dice en aquel cartelito tras la valla.


Sin salir de Sevilla (como lo demuestra el cartelito junto a la puerta) tenemos otra prueba de la fertilidad imaginativa de los arquitectos contemporáneos cuando oyen la palabra Centro de Salud.


En Pulpi, Almería, lo hicieron en dos tiempos. O con dos tendencias. Puede que una parte fuera pensada con el lado izquierdo del cerebro y la otra con el derecho. Por lo que se ve en la prensa, la donación de sangre se hace en la parte izquierda.



El concepto de Centro de Salud en Madrid es más compacto. O quizás responde a aquel otro concepto urbanístico con que se edificó San Blas y que si no recuerdo mal ya salió en este blog.


Helo aquí por el otro lado. Con el nuevo concepto de jardinería delante y los bloques de San Blas por detrás. Que San Blas les conserve la garganta.


Centro de Salud de Buenavista en Portugal. Qué Santa Lucía nos conserve la vista. Eso nos pasa por mirar fuera de nuestras fronteras.


Cuando estuvimos en Sarigurren, Pamplona, (Cascotes 395) lo vimos todo menos este Centro de Salud estilo código de barras venido a menos. No fuimos justos olvidándonos de él.


El Centro de Salud de Segorbe tiene tanta marquesina que vale para estación de autobuses. Lo que sale por la izquierda parece un tranvía, pero no se inquieten que es una ambulancia.


Bueno, les dejo ya, que me canso mucho viendo Cascotes. Voy al Centro de Salud donde trabaja mi mujer a ver si ha conseguido sobrevivir hoy. Está en Logroño, calle San Millán. Es el mejor de España. Deberían de cogerlo todos de modelo y no pensar en soluciones tan disparatadas:





miércoles, 10 de enero de 2018

458. EN DÜSSELDORF OTRA VEZ



Wilhelm Kreis fue un arquitecto expresionista de segunda fila, o sea, de los que no se estudian por estos pagos, que en 1926 diseñó esta tarta en Düsseldorf junto al Rin. Luego se hizo nazi (muy propio después de hacer estas cosas) y fue incluido por Goebbles en la lista de los "artistas elegidos por Dios" que quedaban exentos de dar su vida por la patria. Acabada la Segunda Guerra Mundial aún siguió trabajando hasta que murió en 1955.



Düsseldorf quedó casi completamente arrasada. La tarta de Kreis se ve que se salvó por estar un poco alejada de las casas del centro, principal "objetivo militar" de los aliados. En la reconstrucción hicieron un parlamento para el Land que da cuenta de la evolución de la arquitectura. Es como la tarta de Kreis pero reventada. El campanile de al lado es para ese otro parlamento llamado televisión. Mucho más fino y ambicioso.


No contentos con enseñar al Rin las vergüenzas propias, treinta años después llamaron a Ghery y aguas abajo les hizo un poco de lo suyo.


Les llevo con Google Street View a echar un vistazo a pie de calle, más que nada para disfrutar de los bolardos a la alemana, grossos y en ordenada formación.


Cascotes ya había estado en Düsseldorf por el post 318, aunque fue para ver dos o tres iglesias. En aquella ocasión tampoco pudo resistirse a acercarse a lo de Ghery. El abismo tiene una capacidad inmensa de atracción.  

sábado, 30 de diciembre de 2017

457. ENCARANDO AL INGLÉS



Un corresponsal de Algeciras me envía este Auditorio construido justo enfrente de Gibraltar a ver si los ingleses se asustan y se van. Para despistar, el arquitecto le ha puesto los colores de la bandera inglesa, aunque por detrás, ay, por detrás, le ha puesto el oleaje del mar de delante y ventanas falsas para que no entre el agua.


Mirando la primera de las fotos verán a mano izquierda algo así como un minarete (vuelvan hacia arriba). Eso. Al verlo yo di en pensar que estando tan cerca de la morería, lo mismo se habría instalado también algún muhacín desafiando (desafinando) al inglés. Pero no. Se ve que es un Centro de Congresos.


Lo sé por el cartel de la esquina:


El rayado vertical del minarete no es pintura a lo Mario Botta sino churretones de las ventanitas. Una pena. Blanca o a rayas, no hay torre que se me resista, así que desde arriba y dando valientemente la espalda al inglés, oteé el horizonte en busca de urbanismo artístico con que alimentar a este decaído blog y me encontré una muestra de urbanización habichuela a base de adosados que sació todas mis expectativas.


Mirando más al Sur se me perdió la vista (o el sentido) con esta muestra del llamado urbanismo retortijones que es como el Guggenheim pero hecho ciudad:


Con corresponsales tan majos me va a costar cerrar el blog, pero seguiré intentándolo. Se lo juro. 

miércoles, 20 de diciembre de 2017

456. ¿TODAVÍA POR AQUÍ?



Vaya. Se me había olvidado que este blog estaba cerrado. O acabado. Que todas las tesis sobre la artisticidad de la arquitectura moderna estaban ya sobradamente demostradas y que por más cosas que pusiera aquí no iba a cargarme de nuevas razones. Lo que pasa es que a veces siento nostalgia y entro a echar un vistazo. Las visitas diarias al blog ya han bajado de las cien -eso está bien, la gente se empieza a olvidar de los Cascotes y de mí. Pero también pasa que a veces me pongo a ordenar fotos de viajes y encuentro maravillas de la arquitectura moderna -como este edificio de viviendas de Cervera de Pisuerga-, y no sé qué hacer con ellas. ¿Catalogarlo como un mix entre expresionismo alemán y estilo sierras sorianas perfectamente rompedor con el entorno de arquitectura tradicional y lleno de bajantes que no saben donde desaguar? ¿Para qué? ¿A quién le importa la arquitectura como sabiduría urbana? ¿Hay alguien interesado aún en algo que no sea artisticidad o negocio? Me da que no. Que no hay nada que hacer ya. Que mejor olvidarme de este blog y no venir ni tan siquiera a echarle un vistazo o a tirar la basura. Aunque sé que volveré por aquí y volveré a decir otra vez lo mismo cada vez que vuelva a encontrar otra obra de arte arquitectónico moderna. Que este blog está cerrado.  

domingo, 10 de diciembre de 2017

455. MIRÁNDONOS DESDE EL FUTURO



No siempre los arquitectos recurren a la piedra del pasado para anclar su creatividad (véase post anterior). Un verdadero artista es alguien que vive en el futuro. O que lo ve y lo anticipa con su obra. La modernidad no sólo ha dejado cascotes de un mundo caduco sino que, sobre todo, ha producido mucho arquitecto adelantado a sus tiempos. En Cascotes no les habíamos prestado atención, pero cuando nos salen al paso, nos dejan tan sobrecogidos como los otros, así que bien podríamos llamarlos  "cascotes del futuro". Claro que..., si encima son Cascotes del futuro que vienen del pasado, como este "chalet" años sesenta que me encontré este verano del 2017 paseando por la playa de Areas en la ría de Vivero, la cosa inquieta el doble. He ido a verlo desde la calle con google y me lo he encontrado enmascarado con una discreta tapia blanca y hasta con un poco de forropiedra. Para que no asuste tanto. O para despistar. O porque todavía el arquitecto no llegó a visionar las tapias del futuro.



jueves, 30 de noviembre de 2017

454. UNA CASA EN LA CARRETERA



No siempre puedo parar a hacer fotos. Como yo sabía que en León capital hay muchos coches (y muchos Cascotes) pensé que sería mejor dar un rodeo para no pasar por el centro, por lo que finalmente dieron mis ruedas en pasar por un pueblo de su extrarradio occidental llamado San Andrés del Rabanedo. Tampoco era manco el tráfico que había por allí pero los Cascotes no parecían inquietar mi marcha hasta que.... aggggg, a mi izquierda apareció un medianil de piedrolares con una estructura de hormigón incrustada que casi me hizo provocar un accidente. Frena, me grité, esto hay que verlo. Qué digo verlo. Hay que hacer un reportinaje.


De frente venían muchos coches y el camión que tenía detrás se me pegaba a la matrícula de atrás con amenazas de salir por la de alante , así que me dije, venga, palante, que ya Google Street View nos sacará de esta.


Y vaya que nos sacó. Cuando de vuelta en casa vi las fotos que le hizo una buena mañana sin tráfico el omnipresente coche-cámara, al principio pensé que los requiebros esos de la fachada eran cosa de las superposiciones que a veces pasa con el invento, pero anduve un rato moviendo el cursor para adelante (es más fácil poner alante, pero el corrector me avisa) y para atrás (cosa que nunca hubiera podido hacer en mi coche con el camión detrás) y me cercioré de que todos esos juegos de piedra, ladrillo, ventanas, cornisas, molduras, y cubiertas con ventana eran reales, pero reales DE VERDAD, y no fruto de mi imaginación ni defectos del google street view.


Cuánta arquitectura de cuántos arquitectos hay perdida por la geografía de por ahí sin que podamos admirarla por culpa de los malditos camiones que amenazan con aplastarnos.


Y cuántas gracias no tendremos que dar a Google los estudiosos de la arquitectura contemporánea por permitirnos volver al lugar del crimen con total impunidad (!). 

Eso.


miércoles, 15 de noviembre de 2017

453. CERVERA DE PISUERGA



En algún post anterior creo haber dejado dicho que Cervera de Pisuerga debió de ser alguna vez un pueblo bonito, o cuando menos, un pueblo normal, o sea, un pueblo bonito. Pero en algún momento de su historia, no hace mucho, llegó la Arquitectura con sus cosas y se hicieron unos cuantos retoques por acá y por allá y su destino se torció bastante. O se torció mucho porque esto que ven que pasó es que quisieron hacer un Juzgado y les salió así.


Como no se lo creían del todo, le pusieron banderas y una farola de las de antes, pero el destino ya nunca se enderezó. No sé para que hago fotos si Google Street View ya tiene todos los Cascotes de España Reunidos.


A la casa de enfrente, la del arco de entrada, le pusieron farola fernandina, pero ni por esas. Cervera de Pisuerga igual no pidió el Futuro (como Villablino), pero les cayó del cielo y ya no tiene remedio.

viernes, 3 de noviembre de 2017

452. VILLABLINO. Casa de Cultura



Disculpen que les ponga un Cascote más, pero es que estaba haciendo limpieza de fotos en las carpetas del pasado verano y me he encontrado con este recuerdo de la Casa de Cultura de Villablino, pueblo bastante feo de la comarca de Laciana en la provincia de León que fue "puesto en el mapa" (informativo) veinticinco años atrás por una marcha de mineros a Madrid.


Como sólo le había hecho yo una foto, he vuelto hasta Villablino con Google Street View y me he traído el duro encuentro de la Casa de Cultura con la calle de abajo, en el que como puede verse,  parece que salieron chispas.


No se me enfaden las buenas gentes de Villablino porque les diga que tienen un pueblo muy feo o una Casa de Cultura que es un mañomento: es lo que suele pasar cuando se pide Futuro. 


sábado, 21 de octubre de 2017

451. MOMIFICACION de CASA SOLARIEGA



Como llevo un tiempo recopilando Casas Solariegas en La Rioja y ultimamente me ven desanimado ante las muchas calamidades que encuentro en ellas, me remiten esta intervención de arquitecto moderno sobre una Casa Solariega en el barrio de Angustina del pequeño municipio de Carasa, Cantabria (antes provincia de Santander), para que..., bueno, para que me sirva de consuelo.:


Oh my God, allá al fondo está Santoña y mi colegio (!), el monte Jano y el Buciero, la ría del Asón y el puente de Colindres. Esta parte de aquí de la ría no la conocía muy bien, pero tras este descubrimiento va a formar parte también de mis entretelas. Tengo previsto para la próxima primavera subir con el kayak desde Colindres hasta Ampuero, así que le rendiré pleitesia. Mientras tanto voy coleccionando fotos. Aquí una de la ruina:


Y aquí otra del coche de google cuando se habían empezado las obras de momificación:


Les dejo la ubicación por si se animan a venir conmigo:



jueves, 5 de octubre de 2017

450. BREST



Como ustedes saben, este blog está cerrado y sólo atiende ya a la correspondencia de los lectores. O a las fotos de los viejos corresponsales, como estas que me envían de la Oficina de Turismo de Brest que sin duda podría abrir otro enjundioso capítulo de las Nuevas Tipologías Arquitectónicas Post-Pevsner. El verano pasado estuve en Guardo, Palencia, y tuve la oportunidad de entrar en una Oficina de Turismo que compartía uso y función con la de Brest:


De estar abierto este blog podría hacer una longaniza de arquitecturas con las que seguramente iban a llorar un rato. Pero mi corresponsal en Brest seguía la otra línea de investigación que practicábamos aquí, y con las siguientes fotos me aseguraba que lo de la Oficina de Turismo no era una pica en Bretaña sino que por el contrario, después de la destrucción y la reconstrucción en estilo Perret, en Brest ha tenido mucho éxito el  heavy metal:



Picado por la tentación me fui a Brest un rato y lo primero que hice fue caer encima del kiosko de la plaza Wilson. Cierto que llueve mucho en Brest y que con el viento de costado se nos podrían mojar los músicos de la banda, pero yo pensé que era un helipuerto. Un helipuerto con trampa porque luego me di cuenta de que no había escalerilla para bajar.


Cuando vi la Marie pensé que había caído en Sebastopol:


Pero no, no; no les voy a contar más cosas de Brest porque ya les digo que este blog está cerrado y también podríamos darnos de cabeza con esculturas de escaleras, (entre los amigos, "esculeras"), rodeadas de bolardos y tranvías.


Ah! tranvías. Sí tranvías. Ya sé que Cascotes está cerrado pero creo que me faltaba de "poner en valor" debidamente ese gran invento de los urbanistas urbanizadores franceses que consiste en diseñar calles inspiradas en las vías y estaciones de metro:


Las vi hace muchos años en Nantes, el pasado mes de febrero en Burdeos, y ahora también en Brest.
Calles que han renunciado a su complejidad circulatoria para abrazar un modelo único, si bien adaptable cuando hay que poner arte en medio:


El día que el coche de google hizo las fotos en Brest hacía un sol manchego. Eso distorsiona mucho la realidad. Tienen que verlo todo lloviendo.

O llorando. Mejor así. Lloren por la Arquitectura. Por el Urbanismo. Por la Urbanización. Por el Diseño.

 Y por el fin de Cascotes, claro. Ningún sitio tan apropiado como Brest donde llora el cielo más de doscientos días al año.