domingo, 20 de mayo de 2018

476. EL CARTEL DE LABRAZA, Alava



Una villa que sea conjunto Histórico Artístico, como Labraza, en Alava, se merece un cartel Histórico Artístico. Y si va con señal de prohibido aparcar, mejor. Para que los coches no tapen el cartel. Y si encima le ponemos farola fernandina, mucho mejor. Más medieval queda la cosa.


Pero como vamos viendo, un cartel solo no es suficiente para potenciar el Turismo Interior Bruto. Es necesario un aparcamiento. Y si es de arquitecto y de diseño, mucho mejor.


Tardas un rato en saber dónde puedes dejar el coche, porque las marcas del suelo están puestas para impactar en las revistas de diseño y no para orientar al conductor. Hasta ahí podíamos llegar.


Los palos inclinados son las farolas. La verticalidad está confiada a los cipreses. El panel ese de la izquierda es para las medallas al mérito civil.


Por si ponen flores, como en el cementerio, se ha hecho previsión de una fuente en el extremo lateral.


La ermita que está a la entrada no sale de su asombro. Por si sale y se decide a gritar, le han metido un banco en la puerta para callarle la boca.


Las tropas de asalto, mayormente mercenarias, se han dispuesto alrededor del recinto amurallado esperando el momento propicio para el ataque.


Algún traidor hace señas desde el interior mostrando los puntos flacos de la defensa.

Pero lo que digo, más webs y menos carteles. En esta que les paso aquí, pueden leer las cosas que dicen los arquitectos que han allanado el camino para que los atacantes aparquen.

Con aliados así...,  ¿para qué queremos enemigos?

martes, 15 de mayo de 2018

475 EL CARTEL DE JADRAQUE



En España detrás de un cartel puede haber un castillo. Es el caso de Jadraque. La farola ha caducado pero a plena luz del día se ve bien el cartel. Es lo primero que se ve cuando llegas al parking.


Si es que llegas porque la subida sobre hormigón en bruto es de aúpa. Aparte de tirar fuerte de la palanca del freno de mano y meter la primera, es aconsejable poner una piedra bajo la rueda. Hay quien mete la rueda delantera en el sembrado pero no es buena idea.


A comienzos de este mes (mayo 2017) había un cartel rojo en el acceso a la rampa de aparcamiento que ponía algo así como camino de Mío Cid. Cuando pasaron los del coche de Google no estaba. De todos modos yo también pasé de largo porque me pareció un acceso más pensado para las pezuñas de Babieca que para los amortiguadores de mi coche.


Pero volvamos hacia arriba por la antiguamente iluminada rampa peatonal. ¿Peatonal? Mmmm. Por si aún se cuela algún coche por la empedrada rampa bueno será poner un bolardo y una cadena.


Llegamos al territorio de vallas. Del cartel a las vallas. No falla.


Las defensas del castillo apuntan con un arma de plástico por la tronera. ¡No se me agolpen que disparo!


Es día de fiesta. El castillo está cerrado. No hay horarios de visita. Pero no podía faltar el cartel informativo. Bilingüe.


Se agradece que en la restauración hicieran un paseo de ronda por el lado oriental. Por ahí vamos.


De no haber sido por las prisas del viaje hubiéramos subido por el sendero que viene de Jadraque y que algún Ayuntamiento arbófilo adornó con arbolicos. Era una bonita idea. Algo kitsch quizás.


Pero no les aconsejo subir por allí. Al llegar a la parte norte del paseo de ronda descubrimos que el sendero de los arbolicos no llega al castillo, y a menos que sepas escalar un muro de tres o cuatro metros te tendrás que conformar con el asedio.


Continuamos nuestro recorrido por el muro de poniente. Allí hay un hueco alto para colarse. pero  se necesitaría saber escalar por roca con agarres muy pequeños. Por si acaso, los defensores del castillo han tomado medidas de precaución.


A pocos metros de completar la ronda viene una media rotonda y hay que darse la vuelta -o darte contra el muro. Cachis la mar.


De consuelo hay un cartel algo más vetusto que el del principio del recorrido. Eso sí, hay que saber leer la cifra en números romanos, lo que en estos tiempos no está al alcance de cualquiera.


Yo a todo esto lo suelo llamar Turismo Interior Bruto. Un capital que crece sin parar en España gracias al buen gusto general y la colaboración de los arquitectos.

Para consolarnos un poco leemos en esta web el empedrado de buenas intenciones y malas cabezas que han llevado hasta esta situación.

Como en la era de internet sobran los carteles, nos enteramos de que el castillo tenía un claustro que vaga por León.

La empresa GEOCISA comparte un par de folios con información de la ruina.

Y la prensa quiere que los castillos se restauren mucho. Y que vuelvan los soldados y haya batallas medievales.

Mientras tanto, lo importante es que siga el cartel. Como en Cogolludo.

Porque caído el cartel, dice Cascotes, castillo perdido. 

jueves, 10 de mayo de 2018

474. EL CARTEL DE COGOLLUDO



Después de mucho mover y cambiar los bancos, las jardineras, los bolardos y las catenarias, parece que ya han dado con la solución definitiva de la plaza mayor de Cogolludo, al menos en la parte frontal del famoso palacio protorrenacentista. Que el pavimento vaya en diagonal con una fachada tan simétrica no ha debido de causar mayor problema de diseño. La parte más irresoluble es la de quitar el cartel de las obras. En España no puede haber un monumento sin cartel (como no puede haber un bar sin televisión). Hasta dar con la solución definitiva seguro que han pensado que lo mejor era dejar el cartel de la última fase de la restauración, la que ha dirigido la aparejadora Sonia Martínez Merino. Mientras piensan en el cartel definitivo, la cadena de la catenaria entre bolardos se ha caído para hacer juego con el cartel amarillo provisional. En la restauración del palacio nos gastamos en plena crisis un par de millones de euros. Las obras menores, dirigidas por Sonia, son una tontada de cuarenta y cinco mil euros. Pero falta el cartel. El cartel definitivo.



sábado, 5 de mayo de 2018

473. DÓNDE TENEMOS LA CABEZA...



¿Dónde tenemos la cabeza los arquitectos cuando hacemos esas cubiertas?

Barriobusto. Rioja alavesa

lunes, 30 de abril de 2018

472. POR LA PUERTA GRANDE



De un tiempo a esta parte los riojanos de La Rioja miramos a nuestros vecinos de la rioja Alavesa con cierto complejo de inferioridad porque mientras nuestros pueblos siguen con un solo nombre en las señales de tráfico, los de la margen izquierda del Ebro de nuestra misma región ahora tienen dos, y en los de Laguardia pone Biasteri, en el de Villabuena, Eskuernaga, en Elciego, Eltziego y así sucesivamente. En las calles pone calles o kaleas, y en los caminos, caminos o errepideas.  O las dos cosas a la vez, que da más empaque. Ya puestos a doblar, en Oyón (Oion) le han puesto al cementerio una puerta el doble de grande de lo habitual, como si en vez de planta baja para meter el carro hubieran hecho un pabellón para meter el tractor, con lo que los de la margen derecha del Ebro no salimos de nuestro asombro. Porque con una puerta tan grande lo mismo se entra al cielo con mucha mayor facilidad. A falta de tener dos lenguas para hablar y ya que está demostrado que el inglés no nos entra, no estaría de más que los riojanos de La Rioja pusiéramos los carteles de nuestras ciudades en castellano y latín, así Logroño/Lucronium, Calahorra/Calagurris, Tricio/Tritium, etc. haciendo el mismo gasto en carteles que los vecinos. Aunque solo fuera para no tener complejo de inferioridad. Eso sí, lo de doblar de tamaño las puertas de los cementerios se lo perdonamos. Allá ellos si quieren entrar al cielo sin angosturas, que eso no nos va. El cielo hay que currárselo., carajo.

(No des ideas, Juan, no des ideas, que algún idiota lee esto y mañana se ponen a comprar carteles bilingües con Fons en las fuentes, Vías en las calles y frontispicios en los ayuntamientos: Stultorum non finis). 

miércoles, 25 de abril de 2018

471. VILLABUENA DE ALAVA



Como les prometí en el post anterior seguimos en Villabuena de Alava, pero les pido que hagan el esfuerzo de mezclar las proposiciones del post 468 sobre las Bodegas del vecino pueblo de Baños de Ebro con las enseñanzas de la Arquitectura del Hotel Viura del post 469 para así multiplicar las posibilidades y las dificultades de una tesis doctoral sobre los caminos futuros de la Arquitectura que nos pudiera sugerir la simple visita a un pueblo que seguro que algún día fue bonito. En lo posible voy a dar datos y evitar comentarios para que sean los estudiantes y analistas del material que aquí les traigo quienes se lleven todo el mérito. Volvemos a la plaza del Arbol de Guernica (que mira que se han ido a buscar un nombre rimbombante) y reparamos en la fuente.


Moderna es, sin duda, como las farolas, pero de incierta autoría porque no encontramos la firma. La de las farolas bien que la sabemos.


Lo que si vemos es que también se pretende confrontar la modernidad con la tradición, como así se dice:


El Ayuntamiento es edificio complejo y retocado. Con BOTIKA y termómetro luminoso. La valla de acero inoxidable de la escalera es nueva.


Lo sabemos porque en la foto de Google Street View no estaba:


Aunque a cambio tiene un cartel de botella con raíces que se las trae.

Bueno, seguimos. Desde lo alto de la escalera y mirando hacia la derecha hice la siguiente foto para seguir rastreando los patterns de la nueva arquitectura rural.


Aunque no nos perdamos porque el tema de la tesis son las bodegas, sus tipografías, arcos, cambios de escala, materiales, vallas y tutti quanti.


Una de las más notables bodegas del pueblo presenta una torre a modo de campanario que en el blog MEO etiquetamos como "estilo presidente", aunque en materia de bodegas tiene precedentes históricos más notorios.


El caso es que como ya les dije, nosotros habíamos ido de paseo, con la mala fortuna de verla por detrás:


Vuelvo a las fotos de Google Street View y al tema central de las Bodegas. Los problemas de composición y escala.


Los temas de tipografía y estilo:


Las influencias californianas:


Los detalles decorativos de mobiliario urbano:


La aportación de la espontaneidad industrial:


El recurso a la tipografía en materia de nobleza:


Los difíciles juegos compositivos de ventanas, puertas, forja, bajante, escudo, rótulos y sillarejo del lugar:


Y la facilidad con que se entremezclan los patterns de las bodegas con los de la arquitectura doméstica:


La última foto es de la reforma de una casa en la Nagusia Kalea que sólo puede ocurrírsele a una arquitecto:


Según parece, las jóvenes generaciones de arquitectos alaveses están haciendo interesantes experimentos en sus pueblos de la Rioja sin que nadie se haya dado cuenta hasta ahora. De ahí la importancia de una tesis doctoral.


Y es que hasta los muertos parece que quisieran incorporarse a la modernidad. Y si no me creen, vean estas dos imágenes tomadas con GSV del acceso al cementerio de Villabuena de Alava. También llamada Eskuernaga.


R.I.P.

viernes, 20 de abril de 2018

470. HOTEL VIURA, Villabuena de Alava



Si vieron el post anterior, se habrán preguntando qué hacía yo pasando por Baños de Ebro y poniéndome serio. Pues nada, que iba a Villabuena a ver el Hotel Viura y hacer unas fotos. Bueno, en realidad no iba a eso, de verdad, solo iba a dar un paseo y ver las casas solariegas del pueblo. Pero la deformación profesional es lo que tiene. De hecho ni me acordaba de que en Villabuena de Alava, (ahora llamada Eskuernaga) estaba el famoso Hotel Viura.


Ya puestos y para documentar mejor mi visita hice un sencillo recorrido circular empezando por arriba (veníamos de paseo por Los Pinos Kalea).


Los Pinos Kalea confluye con Colina Kalea (Kalea es calle en vascuence) donde vemos que se mezclan varios estilos arquitectónicos (como lenguas), aunque no sabemos bien si en contraste o en armonía.


Llegando a la iglesa nos sorprende el curioso juego de columnas y farolas. Les juro que yo no coloqué los coches para que me quedara esta fotaza.


Al girar hacia la izquierda tomamos conciencia de que las farolas establecen algo así como un puente entre tradición y modernidad.


Aunque hablando de puentes, allá vamos. Bajamos hacia el río y lo encontramos algo retocado por las nuevas pasarelas y el mobiliario urbano.


No me pregunten por qué las sillas fijadas al suelo dan la espalda tanto a la tradición como a la modernidad pues hasta dan la espalda al puente.


Lógicamente no se sienta nadie en ellas, pero lo que sí conseguimos ver es a gente viva y de verdad subiendo por no se sabe dónde hacia el hotel. Valor.


Tomamos aire y cogemos perspectiva.


Dicen que el New York Times dice que es el segundo hotel mejor del mundo entre viñedos. Lo he leído en la web del Hotel. No me lo invento.


El río sigue su curso, y las sillas fijas para la contemplación, pues también:


La última foto que les pongo es la de despedida. Aunque en el siguiente post prometo llevarles de nuevo a Villabuena de Alava. Porque cuando la Arquitectura de Exito llega a un pueblo, ya van a ver que no lo abandona tan fácilmente.